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La pesca, de Eustaquio Segrelles
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Valdesanmora, Valdesallora y Valdelora eran tres pequeños
pueblos cercanos en la ribera del Río Valdiana. Tenían pocos recursos y se
habían ido despoblando hasta el punto de quedar en cada uno de ellos poco más
de veinte habitantes, todos de edad muy avanzada.
El Ayuntamiento de Valdelora aceptó entonces la propuesta de
un joven venido de la ciudad de construir una piscifactoría. Los habitantes de
Valdesanmora y Valdesallora protestaron porque, según decían, las obras
realizadas habían alterado el cauce del río, con graves consecuencias. En vista
de que sus protestas no fueron oídas, sabotearon las instalaciones de la
piscifactoría y con ello comenzó una guerra que terminó con la ruina absoluta
de los tres pueblos.
Pasados dos años, los tres pueblos se habían empezado a
recuperar, las heridas habían cicatrizado y sus habitantes vivían con
tranquilidad, habituados como estaban al lento ocaso de la región, hasta que el
Ayuntamiento de Valdesallora aceptó la propuesta de un joven venido de la
ciudad de construir una piscifactoría.