Marina

Marina
Marina, de Ezequiel Barranco Moreno

sábado, 27 de mayo de 2017

Mayo

Primavera, de Ezequiel Barranco

El patio estaba repleto de claveles, gitanillas y petunias, algunos tulipanes en las esquinas y dalias en macetas colgadas en las paredes. Junto a la exuberancia del color rojo, la sombra de una parra y el sonido de la fuente creaban un espacio idílico con el que doña Carmen, esperaba ganar el concurso de embellecimiento de las fiestas de primavera.

Descansaba satisfecha cuando vio que había nacido una extraña flor turquesa que, aunque hermosa, desentonaba con el entorno, por lo que la arrancó. A la mañana siguiente la flor renació dónde había caído y creció más grande y brillante, como si quisiera llamar la atención. Doña Carmen volvió a arrancarla, pero la flor nuevamente rebrotó, ahora con un tallo leñoso mucho más fuerte. No era fácil romperle el tronco, por lo que en esta ocasión la arrancó de raíz y la tiró a la calle. Poco tiempo después los transeúntes la admiraban en la puerta de la casa, parecía un arbusto y la inmensa flor turquesa llegó a ocupar parte del portal, lo que obligó a la comunidad a sacrificarla. Al cortarla, el viento llevó la flor a una maceta del centro del patio y allí revivió, ya muy debilitada, algo más pequeña y con un color rojo bermellón que, aunque ocultaba algunas discretas irisaciones turquesas, le permitió vivir y disfrutar del primer premio.

viernes, 26 de mayo de 2017

Un empleado ejemplar

El domador con cachorros de león, de Fernando Botero

El león se escapó de la jaula y el pánico se apoderó de los espectadores y trabajadores del circo, hasta que el valeroso domador, sin látigo ni silla, se enfrentó a la fiera. En pocos minutos el león reposaba tranquilo y el público se relajó.

Hoy una placa con su nombre y dos fechas recuerda la hazaña.

viernes, 19 de mayo de 2017

Epitafio

George Taylor's Epitaph, de William Hogarth

Al leer “Aquí yace doña Juana Arquepilla”, notó una mano fría sobre su hombro y escuchó su voz profunda que le decía: Te esperaba.

viernes, 12 de mayo de 2017

Liderazgo

La gran crisálida, de Francisco Mir Beleguer
La primera que abandonó el parque y cruzó la acera para escalar el muro del edificio hasta la azotea Era la más osada, fuerte y decidida. Tras ella, en ordenada procesión, decenas de congéneres formaron una larga hilera que coloreó de naranja la cornisa de la última planta. Una vez allí, se quitó el disfraz, desplegó sus alas y emprendió el vuelo.
Fieles a su destino, las incautas procesionarias fallecieron en su vano intento de volar.

jueves, 4 de mayo de 2017

Sínodo episcopal

La secretaria escribió el acta de la conferencia doctrinal convocada en el monasterio de Strahov: "Su Santidad el Papa, con el beneplácito de los obispos y bajo la protección de los Doctores de la Iglesia y San Norberto, ha hecho llamar a teólogos de los cinco continentes para que estudien la Biblia Negra y otros libros malditos".

Cuando terminó el cónclave y todos abandonaron la sala, tiró de la cubierta del Libro de Amós de la Sala Teológica que, disimulado entre los dieciocho mil volúmenes de la biblioteca, era el resorte de una puerta oculta, y entró en la cámara secreta para dar la buena nueva a Satán, que  sonrió satisfecho rodeado de sus ángeles negros.