
La pareja, de Pablo Picasso
Hacía tiempo que él la miraba con recelo, y ella le devolvía la mirada con indiferencia. Él la quería pero no soportaba sus manías. Ella se había habituado a su compañía. La relación no iba ni bien ni mal, la dominaba una aburrida monotonía, y llamaron a un consultor sentimental. Les aconsejó que tuvieran paciencia, que intentaran sobrellevar las costumbres del otro y fueran más positivos. Ellos lo escucharon indiferentes, aprendieron a disimular y nunca más hubo un desplante ni una mala palabra o un mal gesto. Desde entonces las nostálgicas miradas de ambos atraviesan un ambiente en el que solo se vive el silencio.
—Tú estás en lo cierto, Sancho —dijo don Quijote—. Vete adonde quisieres y come lo que pudieres, que yo ya estoy satisfecho, y solo me falta dar al alma su refacción, como se la daré escuchando el cuento de este buen hombre.
Marina
Marina, de Ezequiel Barranco Moreno
viernes, 6 de noviembre de 2026
Él y ella
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